Juventud y entusiasmo
Ayer, en mi presentación en la aceleradora de Raúl del Pozo, Cink, pude de nuevo ver el entusiasmo en los ojos de muchos jóvenes convencidos de su proyecto. Para mi es una de las grandes ventajas de la juventud, no se arredra con facilidad y tiene el optimismo necesario para no perder el entusiasmo con los palos que les da el mercado.
Sin embargo, una buena dosis de realismo es imprescindible para conseguir sacar adelante un proyecto, por eso, muchas veces es mejor no buscar inversores -con la pérdida de tiempo que eso conlleva- hasta estar seguro de que se tiene un modelo que escala y se entiende bien donde está la tribu que buscamos, de que hablar y que debemos darle para conseguir captarles como clientes. Si conseguimos eso antes de hablar con inversor alguno, nuestra conversación tendrá mucho más peso y será más sencillo convencerles.
Apoyarse solo en el entusiasmo nos puede llevar a "vender motos" lo que, cuando el inversor se da cuenta, le echa atrás aunque le guste el proyecto.
No perdáis nunca el entusiasmo pero aderezarlo con buenas dosis de realismo y muchas pruebas de que sabéis por donde está el camino del éxito o, por lo menos, que estáis en el mejor camino para lograrlo.




Joss dijo
Emprender un negocio de éxito necesita de ambas cosas: La Idea, y la Ejecución de la idea, o puesta en práctica.
El error de muchos que comienzan está en pensar que la idea es estupenda y única y que es lo mas importante, y con ello suficiente, o que ningún otro tuvo esa idea.
El entusiasmo es fundamental, tanto en los noveles como en los veteranos. El entusiasmo es reflejo de la confianza en tí mismo y tus habilidades.
Los jóvenes necesitan adquirir experiencia para conocer las necesidades tanto de sus potenciales clientes y como de los posibles inversores.
Los veteranos han de mantener el entusiasmo de cuando fueron jóvenes, y volver a levantarse a cada tropiezo, con la idea de que es parte del aprendizaje de cómo se podrían hacer las cosas mejor.
Saludos.
22 Febrero 2012 | 12:13 PM