La revolución digital en la PYME
En España hay 2 millones de PYMES, de ellas, no se cuentas -probablemente menos de 10.000- son empresas del Siglo XXI que, a pesar de su tamaño, facturan en varios países, tienen entornos de trabajo multiculturales y sub-contratan todo lo que no sea su foco principal de negocio. Todas ellas tienen acceso a servicios en la nube y pueden acceder a ellos desde cualquier parte del mundo. Trabajar desde casa es habitual y tener pocas oficinas y en varios países les parece lo más natural del mundo.
¿Que hacemos con el resto de las PYMES? Muchas están ya utilizando retales de la revolución digital y, a medida que se familiarizan con servicios en la nube y ven las posibilidades de venta en el exterior, empiezan a migrar. Sin embargo, les es muy difícil cambiar hábitos de comportamiento, dejar de perder el tiempo comiendo con clientes que conocen de toda la vida y buscar nuevos en Brasil o China. Tenemos que contribuir a general el cambio y entiendo que hay varios espacios, tanto de consultoría como de desarrollo de herramientas específicas, para poder hacer con los menos traumas posibles.
¿Que PYMES conocéis que hayan dado el salto y tengan sistemas en red que compitan con las grandes empresas y los usen con acierto?




Pedro Lalanda Fernández dijo
Efectivamente, el número de pymes "Born Global" en España es todavía muy poco significativo, aunque el fenómeno va in crescendo a un ritmo bastante elevado. Pero todavía son muchísimas las que permanecen mostrándose incapaces de afrontar el hecho incontrovertible de la internacionalización. Algunas de ellas - la inmensa mayoría - nunca podrán sobrepasar el entorno local en el que fueron creadas: sencillamente, no cuentan, ni contarán, con el potencial exportador necesario.
¿Qué hacer con el resto?. Pues dadas las circunstancias, en la certeza de que su internacionalización constituye una de las claves de la recuperación económica del país, no cabe más respuesta que la del apoyo por quienes podemos - como tú muy bien indicas - contribuir en cada una de nuestras parcelas de especialización para que ese difícil traspaso de las líneas fronterizas sea lo menos violento posible para la fragilidad manifiesta de su naturaleza.
En mi humilde criterio, es una exigencia moral la ayuda por parte de las Administraciones, a través de los programas pertinentes - tratando de aunar esfuerzos encaminados a un común objetivo - Fondos y Universidades públicas. Pero también, desde el ámbito privado, en el terreno del Consulting para el análisis de potencialidades y la gestión de desarrollo y consecución operativos, mediante la formación, información y conducción adecuada de los negocios; en el campo económico, por parte de entidades financieras de todo tipo, pero, especialmente, dadas las caracterísitcas de estos proyectos, las de Capital Riesgo y las Sociedades de Garantía Recíproca (aunque sean entidades semi-públicas); y, obviamente, en el área de la formación y la investigación, con la contribución de las Universidades privadas con un alto grado de especialización.
En mi campo profesional - el consulting para la internacionalización - estamos experimentando en los últimos años una auténtica avalancha de pymes que acuden ansiosas en solicitud de asesoramiento para la apertura de mercados exteriores. Y, en efecto, acuden muchas que carecen de ventajas competitivas suficientes para emprender la aventura con éxito. Pero hay otras que, sin embargo, contaban con todos los requisitos necesarios para poder introducirse en los nuevos mercados y han ido superando todas las pruebas y obstáculos con brillantez, actuando siempre con un esfuerzo de adaptación serio y con un trabajo constante bien planificado. Afortunadamente, su número se va incrementando a un ritmo cada vez mayor.
Por último, el drama lo constituyen las que, contando con un potencial exportador nítido, se ven obligadas a abandonar sus proyectos por ser incapaces de conseguir los recursos necesarios, casi siempre económicos, pero también humanos. Es una situación especialmente sangrante cuando se trata de proyectos tecnológicos muy competitivos cuyo éxito depende, en muchos casos, de la consecución rápida de esos recursos.
Y es ahí, en ese segmento, donde yo creo, Rodolfo, que hemos de poner el énfasis cuantos estamos convencidos de que el futuro económico de este país descansa en gran parte en esas pymes que no tendrán más remedio que ser educadas y apoyadas para competir en un entorno que nunca dejará, ya, de ser global. Personalmente, ese es mi empeño constante.
Saludos
21 Octubre 2011 | 11:42 AM