La salud -física y mental- del emprendedor
Me hace gracia el cuidadoso seguimiento de inversiones que se hace a menudo de participaciones en start-ups. Por supuesto que es muy necesario seguir -de manera regular- la marcha de la empresa y de sus parámetros más importantes de negocio. Sin embargo, hay un aspecto que no se refleja en ningún informe y que, para mi, sigue siendo capital en la marcha de una inversión: El estado de ánimo del emprendedor.
Me preocupa cuando le veo engordar rápidamente o, de repente, pierde peso o, en ciertas conversaciones, se queda con la mirada en blanco sin saber donde focalizar su atención. Todo ello puede no ser relevante. En la mayoría de los casos no lo es, pero yo he aprendido que, ante cualquier detalle de este tipo, tengo que dedicarle un par de horas para averiguar como se siente y ver como puede ayudarle.
Algunos ya han aprendido a pedir ayuda cuando la necesitan, sin más, pero, en la mayoría de los casos, acostumbrados como están al "solo ante el peligro" no se les ocurre compartir conmigo el problema. Compartido, un problema suele tener mejor arreglo.
Ya sabéis, no estáis solos....


Miguel Angel Ivars Mas dijo
Muy cierto Rodolfo, pero tu mismo das la clave del problema, ser emprendedor en muchos o la mayoría de casos te hace crearte un caparazón de tanto afrontar problemas normalmente solo o casi.. y cuando solo no puedes con él, puede costar romper esa innercia y de repente cambiar lo que simpre haces para hacerlo de otro modo. Pero también es verdad que es igual de necesario saber afrontarlos solo como saber rodearte de gente adecuada y saber elegir quien te puede ayudar en un momento determinado, ya que este también es un modo de apañarselas.. y a veces mejor que hacerlo solo.
25 Agosto 2011 | 07:05 PM