La evolución del cliente
No nos gusta pero es así. Con el ratón en la mano, cualquier consumidor se pone al día sobre precios y ofertas especiales a diario. Los compradores compulsivos de ayer son hoy buscadores de chollos digitales que, siguen comprando pero que su compulsión les hace buscar la mejor oferta de lo que quieren comprar.
En un país ahorrador como Holanda, mis amigos me dicen que el menú del día viene marcado por las ofertas del momento. En consumibles, las ofertas especiales se pueden hacer cuando quedan dos días para que el producto caduque. Gran oferta en solomillo pre-caduco. La llegada de Groupon y sus miles de imitadores no ha hecho más que despertar su hambre por el chollo y convertir a cualquier ser medianamente digital en un buscador de ofertas especiales.
¿Cuando vas al Gimnasio? Cuando consigo una oferta al 50%. Lo mismo ocurre con viajes, hoteles....en fin, todo.
Un amigo mío -no demasiado optimista últimamente- me quiere convencer de que o se genera valor añadido barato o no habrá negocio viable. En su opinión, Groupon mejora la productividad y la eficacia de un comercio que DEBE ser rentable a pesar de los descuentos.
¿Que opináis vosotros?


Oriol dijo
Gimnasios, viajes, hoteles, comprar un chollo digital... Todo lo que se comenta en este artículo, a excepción del caso de Holanda, son casos de ocio, necesidades no básicas...
Creo que sólo son tendencias marcadas por un claro contexto de crisis, de alarmismo económico y social y que, en el momento que se comunique que empezamos con la recuperación (algún día pasará), el modo ahorro volverá a ponerse "en off".
Además, creo que es un error hablar de "cualquier consumidor". Por ejemplo, el restaurante Via Veneto de Barcelona se sigue llenando constantemente y os aseguro que aquí no se hacen chollos ni superofertas. Hay muchas clases de consumidores. A lo mejor ahora la clave es saber tarjetizar correctamente y sin error desde el principio!
18 Junio 2011 | 12:49 PM