Un mundo del revés
Las economías tienen que dar un salto al Siglo XXI pero, desgraciadamente, al menos en países como España, la casi totalidad del PIB depende de empresas del siglo XX que son hoy las que producen resultados inmediatos y emplean gente. Por ello, los Gobiernos tienen la necesidad de darles soporte y limitar el impacto de los avances tecnológicos en sus modelos de negocio.
Desgraciadamente, esto es hacerse trampas en un solitario. Si el modelo de negocio es ya obsoleto, echarle dinero no lo mejorará y, en vez de invertir en nuevos modelos más actuales, enterraremos cantidades ingentes de dinero en un entorno de pozo negro que nunca devuelve nada. Pan para hoy y hambre para mañana.
España tiene que hacer un esfuerzo inversor en tecnología y dedicar inversión a crear empleo del Siglo XXI en tecnologías TIC, nanotecnología y biotecnología.
Nos estamos quedamos demasiado atrás.


Diego Méndez dijo
La tragedia (¿tragicomedia?) española es que la crisis no hunde los sectores anclados en el pasado que, precisamente por su tamaño, son los mejor conectados políticamente y los que más ayudas acaban recibiendo (finanzas, construcción, etc.).
El peor golpe se lo está llevando precisamente el futuro (o más bien la esperanza) del país. ¿A quién afecta más la escasez de crédito: a El Corte Inglés, a ACS, a Repsol o a las start-ups biotecnológicas y de internet?
La tragicomedia española es la del cangrejo: cuando toca moverse, se mueve hacia atrás.
20 Agosto 2010 | 09:18 PM