El mercado ilíquido de inversiones en Internet se transforma con Sharespost
Muchos inversores que quieren invertir en Internet no saben como hacerlo. Por un lado les preocupan las valoraciones que no rigen parámetros conocidos en los demás sectores de inversión y además, les cuesta valorar la posibilidad de la salida de su inversión y eso les preocupa aún más.
Como casi siempre, algo que hace falta, se termina creando. La solución es Sharepost, una empresa americana que se ha hecho famosa estos días por poner al día la valoración de Facebook. De momento solo lo hacen con empresas que están en la rampa de lanzamiento de su salida a Bolsa pero creo que irán bajando los requerimientos y aumentarán el tamaño de la oferta en función de la demanda que ya están generando.
En cualquier caso, su formato de realizar valoraciones ya aporta algo nuevo al mundo de Internet y hace que muchos financieros puedan empezar a comprender como se puede hacer valoracones de empresas de nuestro sector sin compararlas con las tradicionales con las que tienen mucho que ver al final, una vez consolidadas, pero muy poco en sus orígenes cuando las valoraciones se hacen por comparativas y experiencias concretas más que por herramientas tradicionales.


menestro dijo
En mi opinión, me temo que al igual que se innova en tecnología, existe la acuciante necesidad de crear nuevos instrumentos de valoración de los activos de las empresas que se implantan en internet. Las valoraciones no se pueden realizar sin definir un nuevo marco operativo. Los inversores tienen que disponer de los mecanismos adecuados para identificar y definir las empresas con mejor proyección y potencial de desarrollo.
Y personalmente creo que eso pasa por herramientas que también permitan evaluar a las empresas tradicionales en el mismo contexto, no se puede crear una regla ad hoc para medir sin referentes, y mucho menos después de la sensibilización que se ha producido en el sector tras la burbuja dot.com.
Para que se vuelva a generar confianza hay que ofrecer pilares solidos que permitan asentar las métricas financieras y hacer estimaciones y proyecciones de retorno de la inversión fiables y consistentes.
Ya he mencionado en alguna ocasión las percepciones erróneas que se generan utilizando herramientas tradicionales de prospección de medios, ya que internet no es un medio estático, y por lo tanto no existe una proyección lineal de una mercado cautivo e inmutable; existen derivas muy importantes que hay que evaluar de forma constante. Precisamente internet debería ser uno de los mercados más líquidos de panorama económico, pero a realidad es que se suele sobre compensar lo que a larga es un lastre que no permite estimar correctamente la evolución de las inversiones.
En un contexto económico extraño, como ha sido la inundación de liquidez de los mercados, las valoraciones fluctúan de forma muy acusada y no se tenían en cuenta los rendimientos reales y la implantación en el mercado, lo que provoco el auge de la explosión de empresas burbuja dentro del sector tecnológico. Ese tipo de percepción aunque es muy rentable a corto plazo siempre retrae a los inversores a medio y los fundamentales.
Solo hay que fijarse en gente como Warren Buffet, que siempre evito el sector tecnológico, aun teniendo reputación de inversor iconoclasta e independiente.
A mí me hace gracia recordar cuando portales como Ole, Ozu o el propio Lycos tenían una valoración muy superior a Google, y este tenía la pátina de recién llegado sin mucho futuro en comparación a empresas como Yahoo o AltaVista. Claro que a mí desde el principio siempre me pareció que su filosofía empresarial era una baza inapreciable, lo que llevo a la empresa a explorar nuevas tecnologías en un sector en el que parecía que ya estaba todo inventado. Apostar desde el principio por el conocimiento era una idea radical incluso actualmente, pero a la vista están los resultados.
En ese aspecto hay un componente del que hace tiempo que no se habla mucho, y que es fundamental en una empresa de internet. Y es la capacidad de “crear valor” que es mucho más determinante a la hora de estimar la evolución de un empresa de lo que se suele tener en cuenta habitualmente cuando solo se utilizan parámetros sujetos a mercados o valoraciones financieras.
Existen componentes intangibles en la valoración de empresas tecnológicas que tienen que ver tanto con su capacidad de crear valores tangibles y sólidos como de desarrollar su actividad en un medio tan fluido como es la economía de las nuevas tecnologías. Es un mercado que requiere de unos fundamentos dotados de la misma solidez para hacer las estimaciones correctas, y se requiere de algo más que un conocimiento lineal y “gelatinizado” del medio. Hay que entender que es un mercado dinámico en el que las reglas para competir no siguen pautas predecibles de la economía tradicional.
Si no se entiende que es lo que hace a una empresa diferente de otra, es muy difícil valorar adecuadamente su proyección.
4 Marzo 2010 | 07:10 PM