¿Conoce alguién a los dueños de la prensa?
Me llama la atención el artículo de hoy en EXPANSION: "¿Conoce alguién a los dueños de Internet?". Sirve para demostrar hasta que punto hay diferencias y porque es tan difícil encontrar terreno común. El artículo habla de la poca representatividad de quienes fueron a ver a la Ministra de Cultura para presentarle el Manifiesto que muchos hemos firmado posteriormente.
Más allá de la postura que representa ya a cientos de miles de internautas que se han adherido al grupo de soporte en Facebook, el artículo pretende quitarle legitimidad al Manifiesto por falta de representatividad. El mundo está acostumbrado a reglas claras, responsables conocidos y personajes de peso que dictan lo que se debe hacer en cada caso. A los dueños de la prensa les conoce todo el mundo. Internet, por el contrario, no tiene dueño y por ello es difícil de medir con las medidas habituales. Internet es un movimiento constante de tribus que marcan sus propios objetivos y no admiten "dueños", como mucho, la respresentación se la gana uno a pulso y son las acciones que tienen seguimiento aquellas que crean olas más o menos importantes en la red.
Se trata de ningunear a la gente de Internet por falta de representatividad y ello demuestra la poca comprensión que existe en las empresas tradicionales de medios sobre un entorno que, aunque tiende a la gratuidad, está dispuesto a pagar por aquello que es único o tiene un gran valor añadido.
Nadie de los firmantes del Manifiesto -por lo menos los pocos que conozco al inicio del mismo- cree que haya que aceptar la piratería -por otra parte muy difícil de precisar en el nuevo entorno- o esté en contra de que se legisle a favor de mantener los derechos de la propiedad intelectual, lo que todos estamos en contra es que se intente legislar "con nocturnidad y alevosia" en favor de un pequeño grupo de "partes interesadas" por encima incluso de la Ley.
¿Representan un puñado de firmantes de un Manifiesto a la red? Claro que no, pero tampoco lo hacen asociaciones viejas o nuevas en formatos centralizados que ya no reflejan la forma en la que red se mueve, comunica, lee y opina.
Por último, la otra acusación del artículo, si los pocos que han ido a ver a la Ministra tienen interés en ganar proyección propia solamente, parece del todo improbable cuando unos cuantos de ellos son ya, por derecho propio, reconocidos empresarios y promotores de negocios de Internet respetados por todos los medios tradicionales que les utilizan cuando quieren tener una opinión que ellos mismos recaban. En muchos casos, su acceso a lectores es muy superior al de la mayoría de los medios tradicionales lo que pasa es que, como bien dice el artículo, no son dueños de Internet.
Nadie lo es y todos queremos que siga así.


Emilio Márquez dijo
El artículo busca darle un sentido a la reunión con la ministra que no fue tal. Los que acudieron fueron invitados por el ministerio y fueron en representación ante todo de si mismos, tal y cómo han comentado los asistentes en varias ocasiones y lo que si hicieron fue comunicar vía Twitter en tiempo real lo que en la reunión ocurría, que de hecho era el mejor papel que se esperaba de ellos, que comunicaran y transmitieran a la generalidad de internet, internautas en masa que estaban escuchando y presentes vía Twitter en tiempo real en ese mismo momento.
Un acto de transmisión en tiempo real al que los políticos no están acostumbrados y que aporta una transparencia totalmente necesaria en los tiempos de hoy.
8 Diciembre 2009 | 01:08 PM