¿Has recibido mi correo electrónico?
¿Os ha pasado alguna vez? enviáis un correo electrónico y no recibis respuesta. En la conjunción del mundo online con el físico, muchas de las costumbres tradicionales de los negocios físicos se traspasan a la red afectando el comportamiento de todos.
Siempre contesto los correos electrónicos. Es más me atrevo a asegurar que, sino he contestado uno en menos de 24 horas o estoy de viaje o no me ha llegado y entonces en lógico preguntar. No así con mis amigos del mundo físico. Les preguntas a los tres días y te dicen cosas como:
- Ah! llevo unos días liado y no he leido mi correo.
- Pues si pero no he tenido tiempo de contestarte
- ¿Cuando me lo has enviado? solo los leo una vez por semana...
En fin, otra forma de reconocer a los miembros a caballo de ambos mundos es su afición a pedir respuesta automática de recepción. Lo odio, es una estrategia de los spammers para confirmar que el correo electrónico existe en realidad y me pone de los nervios.
A ver si aprenden de una vez a utilizar el correo como los demás miembros de la red y no tenemos que pasarnos el día dudando de la tecnología...
¿Tenéis alguna anécdota graciosa alrededor de este tema?


Jordi Pérez dijo
:D
No se si es para reír o llorar. Solicitar confirmación de recepción para todo. Eso me pasó a mi para un cliente. Al principio accedí a confirmarle con un simple OK, pero al final, tardaba más tiempo en poner OK a todos los mails que en procesar correctamente este mail.
El cliente me obligó a procesarlo 2 veces: primero con un simple Ok estúpido, y segundo para hacer la acción.
Otro error de los que se aprende. Por mucho que un cliente te lo pida, el cliente en este caso no tenía la razón. Tarde 3 días en decirle que "lo siento, pero no"!
Otro buen ejemplo clásico a raíz de lo que comentas es la gente que usa la mensajería instantánea como si fuera un teléfono:
"Hola, estás ahí?"
Y se quedan esperando tu SI.
--> Caramba: deja tu mensaje, y te respondo cuando vuelva. No te quedes en vilo esperando a que te diga algo para soltarme lo que me tengas que decir.
Es otro clásico.
SAludos!
Jordi
18 Septiembre 2009 | 07:08 AM