El talento de negocio
Se ha abierto un buen debate cuando he hablado de la problemática del talento técnico en España. Algunos, con razón, me han echado en cara que, quizás, el problema es del talento de negocio que no es capaz de generar suficiente valor como para pagar a los técnicos lo que se merecen.
Alguno incluso se ha tomado mis comentarios de forma personal y ha pensado que debe darme consejos. Siempre eschucho. Así es como se aprende. Otra cosa es que esté de acuerdo.
Volvamos al tema del talento de negocio. Como decíamos, España apenas es el 1,65% del Internet mundial y menos del 6,5% del Internet europeo. Los modelos de negocio que son copia de otros con éxito en países como EE.UU. rara vez son una éxito si están solo orientados a España.
En muchos ámbitos se ha demostrado ya que capacidad de los gestores españoles (Construcción, Banca, Seguros...) en donde España, a pesar de ser un pequeño país desde el punto de vista de habitantes, tiene varias empresas entre el Top 10 mundial.
¿Alguién duda de que, por ejemplo, el Banco de Santander puede captar el talento que necesita? Otra cosas es que aproveche su posicionamiento para tener el personal técnico mejor o peor pagado.
Lo que tiene que quedar claro es que, además de la problemática del talento técnico del que ya hemos hablado, existe otra, quizás más importante que proviene del "copiado de modelos de negocio" y que, en un país como España, da lo que da.
Algunos copian el modelo y lo mejoran, otros, enfrentados a la problemática de la falta de mercado, se hunden definitivamente. Necesitamos, emprendedores que innoven, que basen sus modelos en nuevas tecnologías y para ello sepan dar a los técnicos las participaciones necesarias para que, cuando ellos se hagan ricos, también lo sean los que les han creado la tecnología.
Uno de los pocos graves problemas de Google hoy es el que miles de sus primeros empleados están llegando al momento en el que pueden irse a casa multimillonarios por las opciones sobre acciones queconsiguieron en su día.
Hay programadores de Google que se irán con más de 10 millones de dólares. Un talento que la empresa quiere conservar pero no encuentra como.
Es difícil, cuando se han conseguido esas cifras, mantener ritmos de trabajo -para terceros- de 15 horas diarias.

