Carlos Blanco me envía una reflexión
Se trata de un documento de Borja Vilaseca sobre "Trabajadores: víctimas y verdugos" y me ha dado mucho que pensar. Tiene mucho que ver con los emprendedores y, sobre todo, con quién se rodean en su carrera para sacar adelante un gran proyecto (para los emprendedores, su proyecto, es siempre un gran proyecto).
Me llama especialmente la atención la frase "quejarse y autocompadecerse es parte del problema y no de la solución". Lo vivo constantemente en las start-ups. Al inicio, el emprendedor tiende a rodearse de gente amiga y, sobre todo barata, a medida que demuestra que el proyecto tiene viabilidad y crece, se da cuenta que necesita una segunda ronda de contratación de gente, más adecuada al nuevo estado de crecimiento de la empresa.
En muchos casos, estos primeros empleados, son también accionistas ya que han sido compensados de su sueldo limitado por opciones sobre acciones o incluso participaciones liberadas directas. En casi la totalidad de los casos, alguno de estos primeros empleados se convierte en uno que "no se hace cargo de su propia toxicidad" como explica el artículo que me remite Carlos y llega a ser un verdadero problema. Mucho más, si de forma precipitada, le hemos hecho socio de la empresa en sus inicios.
Emprendedores, buscad empleados y colaboradores con energía positiva y generad el entorno que la canalice siempre hacia el futuro.
Empleados, y mucho más socios, que generan y difunden negativismo, son capaces de cargarse una empresa, "creyéndose en posesión de la verdad".
Muy buena selección, Carlos.


Ignasi Capdevila dijo
Será "el miedo a la libertad" del cual escribía Erich Fromm, pero bien es cierto lo que comentas. (Por cierto, el artículo en cuestión está en elpais.com). Citando el artículo: "hay mucho miedo a conocerse, a explorar quiénes somos y quiénes podemos llegar a ser".
He trabajado 10 años en multinacional y lo he vivido: el victimismo, el derrotismo, la crítica sistemática en las conversaciones de café o comida... Acaban hundiendo al más optimista. Cabe decir que he trabajado en un sector duro y que ahora va de capacaida como es el de la Automoción pero supongo que este ambiente deprimente puede ser extensible a muchas multinacionales . Es un escudo que evita reconocer nuestro 'fracaso' vital, viendo como un mal necesario el trabajar en semejantes ambientes: será por la comodidad de cobrar a final de mes, seguridad, prestigio de trabajar en una gran firma....
Finalmente me he lanzado y me he afrontado a mí mismo: dejé un buen curro y esoty creando mi propia empresa. Me irá bien o mal, pero en cualquier caso, no podré echarle la culpa a otro.
22 Noviembre 2007 | 07:27 PM